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miércoles, 2 de agosto de 2017

Los alrededores de Antigua (Ciudad, Pueblos Cercanos, Volcán Pacaya, Cafetal y Macadamia)

Si bien la mayor parte de mis días en Antigua los pasé recorriendo la ciudad (y comiendo), también contraté con una agencia local Turansa (info@turansa.com), algunos recorridos. Mi agente Eva de Guardia, estuvo súper atenta a ayudarme a la organización de todos los traslados, la ruta por los volcanes, el lago Atitlán, ciudad de Guatemala y Flores y Tikal, y Leonel mi guía personalizado en Antigua, que es el más lindo y curioso de todos mis guías viajeros.



Leonelito




- Recorriendo la ciudad con Leonelito:

Leonel organizó todo un recorrido para ahondar en la historia y tradiciones de la  Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, más conocida hoy como Antigua. 


La ciudad desde la memoria colectiva se relaciona indefectiblemente con el pasado colonial y omnipresencia del catolicismo,que marca casi todas sus tradiciones, siendo imposible sustraerse al caminar por la ciudad de las imágenes de las procesiones sobre las calles engalanadas al  máximo y las alfombras de flores por las que transportan al Nazareno cada año en Semana Santa.

En esa clave partimos el recorrido siguiendo el Vía Crucis y todas sus estaciones.

Empezamos por la Iglesia de San Francisco el Grande, que data mediados del siglo XVI, pero como toda la Antigua, tiene varias edificaciones y adiciones posteriores a los grandes terremotos, siendo la actual edificación de 1967 aproximadamente.

Es bien conocida porque ahí se encuentra la tumba de Pedro de San José de Betancourt,  el primer santo centroamericano y sujeto de gran devoción y su árbol Esquisuchil, cuyas flores, dicen tener cualidades milagrosas.




Justo al frente se encuentra el Lavadero del Tanque de La Unión, que data de 1853 y fue levantado como lavadero público, por cuanto no todas las casas contaban con espacio para lavar. Leonel decía que era el Facebook de la época, porque eran verdaderos centros de reunión para las mujeres, que aprovechaban de enterarse de todas las novedades del vecindario.  




Volvimos al Parque Central, donde todo ocurre, frente al edificio del Ayuntamiento, que también se puede visitar.




Luego nos detuvimos en la Catedral, que está reconstruida, en la actualidad y donde descansa todo el año la figura de Jesús Nazareno y los estandartes de todas las cofradías, encargadas de su cuidado y conservación.

En la parte posterior, está la antigua iglesia en ruinas, con vestigios de una gran nave central, pero también de las dependencias de la cocina y comedor del convento Franciscano.




Caminamos la ciudad en busca de nuevas postales, recorriendo la más fotografiada  5° Avenida o Calle del Arco, que como ya había contado en el post anterior, es una de las postales más admiradas de la ciudad, de ida (por los colores) y de regreso (por la vista al volcán que preside toda la ciudad), con lluvia o con sol.






Al otro extremo del cuadriculado, y terminada la quinta avenida encontramos el Convento de la Merced, que es otra postal, en si misma, y preside el parque del mismo nombre con sus colores amarillo y blanco tan característicos de la ciudad. 

El templo data de 1767 y es muestra insigne del  estilo ultra barroco Guatemalteco.




Continuando con la ruta de los conventos, nos trasladamos a la Iglesia y Convento de la Compañía de Jesús, que también alberga en la actualidad una escuela de oficios, un café y un centro cultural. 

El templo data de 1690, destruido con los terremotos, y vuelto a levanta, hoy en  se encuentra en ruinas.



El convento restaurado, alberga el Centro de Formación de la Cooperación Española, con biblioteca y mini museo que trataba sobre la cultura prehispanica, principalmente los cultivos y un claustro hermoso.






- Recorrido por los pueblos cercanos (Sacatepequez):


En la tarde de ese mismo día, y después de mi nutrido almuerzo en el café La Condesa, me recogió de nuevo Leonelito, para trasladarnos a los pueblos aledaños a Antigua, situados en las faldas de los volcanes en el municipio de Sacatepequez.


Partimos en San Pedro de Las Huertas, un lugar súper tranquilo, situado a 4 kilómetros de la ciudad, y cuya iglesia, también barroca, preside su plaza principal.  


Unos metros más allá el lavadero público, en plena actividad.





Luego nos movimos a la Ciudad Vieja, también en las faldas del volcán Agua, donde fue fundada la primera capital, en 1527, y que luego fue trasladada por inundación.

Preside la plaza el ayuntamiento, con la hermosa torre del Reloj y la iglesia, también barroca,  pero esta vez blanca.




Continuamos hacia el pueblo de San Antonio de Aguas calientes, también súper tranquilo, con una plaza hermosa, con árboles coquetos y bancos para ver el mundo pasar.





Visitamos el mercado, donde se exhiben los textiles que hacen famoso al pueblo, y se encuentran las mujeres con sus telares trabajando y compartiendo.




- Macadamia Nuts:

Esta en una visita 100% turística, pero con sentido. El proyecto experimental, busca la reforestación a través del cultivo de árboles de Macadamia, como agricultura sostenible.

La idea, además, es hacer un negocio sustentable para las comunidades, en la comercialización de la nuez, que es comestible (venden chocolates) y también llena de vitaminas y minerales potencialmente utilizables en productos de belleza.



Ahí mismo mi cansado rostro y cuello, pudieron verificar las propiedades hidratantes y suavizantes del aceite, que por supuesto me traje a casa, junto con un delicado masaje, todo de cortesía, para consentirme aun más 



De la cocina se destacan los pancakes con mermelada de arándano, además del baño más hermoso que he visitado. 



- Café, café, café.

Soy fanática del café, en todas sus formas, por lo que una de mis visitas más añoradas en Guatemala fue la visita alguna finca cafetalera.


La elegida fue la finca Dalton, bautizada por su dueño como "Cafetenango" (como guiño al idioma aborigen donde "tenango" es "lugar".

La visita incluye transporte y guía personalizado.



La visita parte en los cultivos, donde se visitan desde los nurserys hasta las plantas que ya estaban cargadas de granos (verdes en mi visita), que ocupaban gran extensión de terreno.


Luego recorrimos todas las estaciones, de secado, pelado, y pesaje|, notando que es muy largo. Desde ahí avanzamos a la mejor parte, por el aroma, la estación de tostado


Obviamente la visita termina con un minuto para compartir una taza de espresso en la terraza bellisima del restaurante.



- Volcán Pacaya:

Este día la jornada inició de madrugada. Me recogieron en el hotel 06:30 am y comenzamos el ascenso hacia San Francisco de Sales, situado a 1900 metros.

Desde ahí comienza el lento y apacible ascenso, que se puede hacer caminando o a caballo ... si bien yo empecé caminando, la pendiente no es tan sencilla, y no quería sufrir, debí pedir caballo, por lo que seguí a paso lento la ruta, hasta alcanzar los 2.570 metros de altura.



A cada momento íbamos parando en cada uno de los miradores, desde los cuales se obtienen las más lindas vistas a la ciudad y los demás volcanes de cordón: Agua, Fuego y Acatenango.





El guía explicaba los datos geológicos y de las últimas erupciones, a la vez que contaba anécdotas y nos advertía de los peligros de cortarnos con la lava solidificada. Este volcán es muy activo, meses después de mi visita y de cuando en cuando despierta con furia y arroja lava, agua y vapor.


En un momento el guía nos animó a recoger varillas, y era para una sorpresa que nos tenía preparada para cuando bajáramos del cráter, a un área donde se podía sentir el calor de la tierra ... Nos repartió Marshmellows para asar !


Después de nuestro recreo merecido, el ascenso comenzó de nuevo, ahora sin caballo, para obtener nuevas vistas impresionantes de la ciudad y las montañas, hasta llegar de regreso a la van que nos conduciría de vuelta a Antigua. 




viernes, 9 de junio de 2017

Mi primer viaje Guatemala. Antigua. Agosto 2014


Que emoción volver a escribir después de tanto tiempo, y además de uno de mis destinos favoritos y más esperados: Guatemala.

El viaje entero duró un poco más de 2 semanas visitando Antigua y sus alrededores con total calma, para luego cambiarme al lago Atitlan y sus pueblos - incluida dos lindas sorpresas para mi, fanática de las mariposas y de El Principito-, el universo de Chichicastenango, para cerrar con broche de oro en Flores, con la maravilla de Tikal y la sorprendente Ciudad de Guatemala.



El inicio del viaje fue Antigua es un universo en sí mismo, teñido de colores, lleno de restaurantes, cafés y tiendas preciosas, pero es a la vez, una ciudad viva, cosmopolita, pero sumamente auténtica, plena de tradiciones y guiños pre hispánicos  de la conquista y de la dominación española, pero de gran presencia original hasta la actualidad ...  sentirme viva y más americana que nunca es el mayor recuerdo que me traje de este viaje. 


La Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, hoy Antigua, fue fundada en 1542, capital de la capitanía General, hasta 1776, luego de ser destruida por una gran terremoto y declarada patrimonio por UNESCO en 1979.

La ciudad es maravillosa ... aunque suene cliché es viajar atrás en el tiempo, a la época de la conquista y del dominio, incluyendo la omnipresencia religiosa, que hace de esta ciudad una de las máximas exponente de las tradiciones del catolicismo, que inunda la ciudad con sus enormes campanarios.



Pase diez días en Antigua (por eso comí tanto), y desde ahí me moví a los alrededores. El tour por la ciudad de Antigua, pueblos aledaños  y la visita al cafetal lo reservo para un post aparte, dejando en este lo que se  puede hacer por libre, sólo callejeando en la pequeña, pero a la vez extensa ciudad.



1° Dormir:

Por precio, ranking y locación elegí el Hotel Aurora (www.hotelauroraantigua.com), está a unas cuadras del Parque Central, justo al frente de los dulces de María Gordillo y al lado del Museo del Chocolate, así que el aroma fue el mejor acompañante.




La casa donde funciona fue construida en 1929, y respeta la lógica de toda construcción Antigueña: un jardín central con coloridas flores, corredores  con mecedoras para leer y dormir y una fuente, un comedor con un vitral hermoso, donde se servia el desayuno cada mañana, con frutas y un café delicioso-. 

La habitación grande y confortable, con un baño recién remodelado

2° Comer, comer, comer:

Alrededor de la plaza de Antigua, y en todas sus calles, hay toda oferta de restaurantes y picadas, en todos los rangos de precios, y que abarcan desde comida tradicional, donde abundan los elotes, tortillas de maíz y la palta (Aguacate), a la que como buena chilena, amo con todo el corazón.

En este viaje creo que comí más que nunca, desde pequeños snacks de mis dulces vecinos, hasta comidas completas, incluyendo cena show.

Acá mi lista de recomendados, sin orden de preferencia:


-  Café La Condesa:

En pleno Parque Central,  ofrece café y comidita con aroma a tradición, situado en un lugar precioso y tranquilo, con una atención de lujo, y precio adecuado.



- Los Tres Tiempos:

Cocina Guatemalteca y fusión, con una terraza monísima. Por fuera no dice mucho, pero por dentro tiene una decoración preciosa, también haciendo mezcla entre lo tradicional, incorporando elementos más modernos.



La comida exquisita, colorida y a un precio súper bueno.



- Metiz Bistro

Lugar digno de repetirse. Llegué acá por la recomendación de mi buen amigo Crespo,  destaca por su buen gusto en la decoración y en la comida.

El Bistro es abierto, bello, y con una atmósfera súper cosmopolita, los macarrones una sorpresa y los sandwich además por sabor, destacan por una hermosa presentación




- Restaurante Los Moros (www.posadadedonrodrigo.com/antigua/dining-es.html)

Este día fue para arreglarse y salir a la tradición, para visitar el restaurante de una de las posadas más clásicas de la ciudad: la posada de don Rodrigo.

Me puse  mi mejor pinta viajera, y me instalé con un ceviche (inquietante por el tomate, pero rico) y un vinito blanco (español) a disfrutar del grupo que tocaba dos marimbas enormes, con maestría: desde paso doble hasta las piezas más queridas del folclore latinoamericano.



Y acompañando la ensalada de palmitos, estuve entretenida con el Baile de los Moros y del venado, con quienes además baile y saqué fotos, danzas que representan la conquista de los españoles, y que se dice fue una de las tantas formas de evangelizar de los frailes dominicos.





- Dulces Típicos Doña María Gordillo 


Mi vecina del frente y donde tuve una visita diaria, está concurrida y tradicional dulcería que data de 1872 y sigue encantando a locales y visitantes, con los olores y colores de los dulces (nada de chocolate) y con su hermosa decoración.


Las chicas impecablemente vestidas explican pacientemente la diferencia entre cada dulce y hacen sus propias recomendaciones, que incluían guayabas y cocadas, aunque mis favoritos fueron el mazapán y las tradicionales Canillitas de Leche.





- Bonus Track: Ostería de Francesco:

No tengo ninguna foto, pero lo pasé tan bien !

Me animé a ir, porque está al lado del hotel, salía número 1 en Trip Advisor, y fue una super experiencia.

Es un lugar estupendamente atendido, tanto así que me invitaron a la despedida de un familiar que se estaba celebrando, como una más de ellos, después de mi deliciosa pizza, me puede quedar brindando con la famiglia !



3° Recorrer:

Hay que armarse de zapatos cómodos, porque todo en Antigua se trata de recorrer e intrusear, tomar cada día una ruta distinta, intentando abordar entre tanto color y gente interesante, lo que más se pueda. 



No es una ciudad extensa, las calles están ordenadas por numero y norte y sur, estando toda la actividad cerca de la Plaza Mayor (Parque Central), con modelo "clásico", Catedral, Ayuntamiento y pasillos plenos de comercio (y casa de cambio) y que hacían espacio para las marimbas o simplemente sentarse a ver el mundo pasar.



En todas las cuadras hay una iglesia, un vestigio de un ex convento, un guiño colonial, colores y más colores, para maravillarse, además por el estado de conservación y respeto de las tradicionales formas.


Aunque si de recorridos se trata la más fotografiada es la 5° Avenida o Calle del Arco, que es una de las postales más admiradas de la ciudad, de ida (por los colores) y de regreso (por la vista al volcán que preside toda la ciudad), con lluvia o con sol.




Antiguamente se situaba el Convento de Santa Catalina Virgen y Mártir que era de Monjas de Claustro, por lo que crearon este pasadizo, que resguardara la clausura de las religiosas, en 1693.




La calle del arco termina en el Parque de la Merced, donde hay varios puestos de comida al paso (Elotes ... mmm!) y una iglesia maravillosa, además de otras tiendas más de souvenir,






4° Hacer: la verdadera experiencia de Cacao: Chocomuseo (www.chocomuseo.com)

Esta fue una de mis visitas más queridas, y no solo, cuando pasaba camino al hotel a comprar chocolate, sino, cuando fui al taller "Beans to Bar" (sí, en inglés), donde explican en teoría y práctica, el origen y el proceso del Cacao, y como se ha desarrollado, con lo mejor de ambos mundos, de los Mayas hasta hoy.

El taller dura casi tres horas, en grupo de máximo 6 personas, se trabaja, bebe y come chocolate y todo por 25 USD.



Pasamos, guíadas por el simpático "maestro" por el proceso de cosecha, desgrane, limpieza, tostado y molido del Cacao. Mientras tostamos los granos nos contamos entre nosotras (yo y 5 cinco chicas israelíes), que andábamos haciendo y por qué Guatemala, sin tener que explicar obviamente por qué el cacao...  nos convocaba el gusto universal.



Luego que bebimos té de cacao y la "bebida de los Dioses", de acuerdo al rito Maya, empezamos a derretir Cacao, para preparar nuestra propia bandeja de chocolates, en un molde y que luego de ponerle los topping que eligiéramos, embolsaríamos para llevar (obviamente no llegaron a Chile)





5° Visitar

Casi todas las visitas de la ciudad las hice en el tour que contraté ahí mismo con Turansa (evadeguardia@turansa.com), , y que compartiré en un post posterior, pero me reservé dos para hacer por libre, primero, porque el tour ya tenía bastante visita a iglesia y estimé bueno dosificar un poco y, dos, porque al menos  a la primera, quería dedicarle un poco más de tiempo.

- Hotel Casa Santo Domingo:

El hotel se emplaza en lo que fuera el convento y Templo de Santo Domingo y colegio Mayor de Santo Tomás de Aquino, incluso si uno no se aloja ahí, es un lugar fantástico para pasar el día y no exagero, por la cantidad de cosas que tiene en su interior para ver, visitar y probar.


Primera parada tienda de chocolates ... azul para variar un poco.




Segunda parada, Museo Colonial, donde se exhiben piezas de orden religiosa del siglo XVI a XVIII, que adornaban las iglesias de la orden Dominicana, en aquellos tiempos en que Antigua era capital y Museo Arqueológico y de la Plata


Tercera parada, taller de velas, otra artesanía preciosa y muy tradicional del lugar donde se puede encontrar al artesano laborando, quien explica con paciencia infinita el proceso  e incluso, invita y anima a intentar desmoldar las velas.




 - Convento de Santa Clara:

Visite los vestigios del Templo y Convento de Santa Clara, hoy mayormente en restauración.

Cuenta la plaquita que el convento fue terminado a principios de 1700, en su primera versión, porque terremotos mediante, se ha debido levantar en más de una oportunidad.


El claustro es hermoso, y de los pocos coloniales que he visto  construido en dos niveles, servía para las religiosas de clausura pasaran sus días y realizaran sus actividades.

 El Templo, hoy en restauración (me dejaron entrar solo para sacar esta foto) y el frontis de la iglesia de los más lindos de la ciudad y expresión del Barroco Antigueño.





6 ° Comprar:Jade, jade, jade.

El Jade es considerada la piedra de la vida y la eternidad para los pueblos mesoamericanos, en la que se concentran todos los poderes divinos ... Hoy, en tiempos post hispánicos, se estima como piedra de protección y amuleto.

Visité la casa del Jade, donde compré unos ángeles preciosos de regalo para mi mamá y hermanas, y donde hay un pequeño recorrido donde explican el proceso de extracción de esta piedra y su pulido hasta llegar a hacer obras maestras como las máscaras funerarias de los antiguos mayas o piezas de joyería más moderna.



También pasé por Jade Maya (https://jademaya.com/) una gran tienda que además alberga un museo arqueológico.

Compré para mis sobrinos (también para mi) sus signos del calendario Maya, de acuerdo a su año de nacimiento según el calendario Cholqíj compuesto de 20 Nahuales.



Las demás tiendas y decenas de galerías alrededor de la calle del arco se reducen a la artesanía en madera, de colores con los tradicionales búhos, y las mantas Huipiles, (estilo aguayos) de todos colores y diseños y unos monitos pequeños de lo que pidieras hechos de mostacillas de colores maravillosos (El representativo del ave Quetzal fue el souvenir más querido para todos mis amigos)




Visité también el Mercado de las Artesanías que congrega, a unos pasos del terminal de buses, una serie de locales de artículos de cuero, pinturas (técnica de la hormiga o de la abeja, que representa el mundo campesino Guatemalteco desde el suelo o el cielo, respectivamente), miles de Huipiles de todos colores habidos y por haber.





Los infaltables souvenir más simpáticos.



Y mis favoritos que  los  muñequitos "quitapenas" que son unas figuras diminutas, hechos de madera y tela, que según la tradición indígena tienen el poder de llevarse las penas que aprobleman a sus dueños, lejos, donde no puedan inquietarlos ...  Las instrucciones son sencillas: “Si usted tiene un problema, entonces compártalo con un muñequito de las penas antes de ir a la cama. Dígale una pena a cada muñequito, luego colóquele debajo de su almohada. Mientras usted duerme los muñequitos se llevaran las penas muy lejos.” ... no sé si será verdad o mito, pero puedo decir que a mi me resultó.

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7° Masaje, masaje, masaje


Para mi, simplemente, no hay vacaciones sin masaje, por lo que en mi estadía investigué, y me decidí a probar algunas alternativas del menú local.

La primera experiencia fue en Mayan Spa, en la esquina de mi hotel, con un servicio correcto, pero atención destacada de la terapeuta y de todas las chicas que trabajaban acá. 



La segunda más consentida fue en el Spa del Hotel Casa Santo Domingo (www.casasantodomingo.com.gt/es/spa.html), la que valió cada Quetzal, pues es un lugar precioso, súper bien atendido, lo que hizo de esta experiencia especial antes de mi cena despedida que tomé en el mismo hotel.



Mi elegido fue masaje relajante con piedras de Jade, que aún se lo agradezco a la vida, porque a pesar que el precio era elevado, me dejó con las piernas turistas, más que relajadas y livianas, lo que entre tanto adoquín se agradece.

Próximo post: tour por Antigua, pueblos y cafetal.