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miércoles, 27 de mayo de 2015

4 días en Recife con los amigos. Noviembre 2013 (Parte 1)

Para contar de estos fantásticos días en el gran estado de Pernambuco, iniciaré en Recife, donde fui recibida como una princesa en la casa Borges- Feijó y, donde mis amigos Michelle y Gustavo,  hicieron mi estadía maravillosa, y operaron como los más expertos guías.

Todo comenzó en el aeropuerto de Recife donde arribé en vuelo directo desde Miami. La ciudad,  se encontraba medio desarmada, y en obras por la próxima llegada del Mundial de Fútbol, del cual la ciudad sería sede. Guga me esperaba para llevarme a casa y mostrarme la ciudad, aprovechando que su beca, le permitía, tomarse unos días libres, Michelle, se nos unía después del trabajo, y después también con un par de días libres.


La casa Borges- Feijo
Mi familia Pernambucana

Estuve 4 días en Recife, ciudad que intento resumir en 6 hitos, más un extra, y después referiré el recorrido por los alrededores. (Olinda y las playas merecen post aparte)

1° Centro Histórico:

Apenas llegué a la ciudad nos trasladamos de inmediato al centro histórico, que hace gala de la vasta historia Portuguesa- Española de esta primera capital, que además tiene herencia Holandesa, al haber estado bajo su dominio entre 1630-1654.

Iniciamos el recorrido de Recife Antiguo, frente el Marco Zero, lugar de fundación de la ciudad, kilómetro cero, donde inician o llegan todos los caminos, y donde se llevan a cabo recitales y eventos. Está rodeado de edificios bellisimos, como la bolsa de comercio, y el instituto cultural Bendepe.



Situados en el punto central disfrutamos de la vista del Río Branco y del transito hacia el Parque de las Esculturas de Francisco Brennand, que como ya iría descubriendo es marca registrada de la ciudad, y la Columna de Cristal que lo preside con sus 32 metros de altura.


Giramos e ingresamos al Artesanato de Pernambuco, desde donde según Guga, Michelle nunca sale con las manos vacías ... en este galpón enorme se exhibe y vende una de las mejores selecciones de la artesanía del estado, mayormente tallados en madera, cerámicas  y unas hamacas de ensueño. .


Caminamos por la porción histórica, acompañado por los más entretenidos datos de mi guía especializado, con quien además entre edificio y edificio, nos poníamos al día de la vida, la familia, y el trabajo, explicándome de a poco los iconos con los que me iría tropezando más tarde en la ciudad.


Atravesamos así partes de la ciudad, más abandonada o en franca reconstrucción,  encontrando verdaderas joyas de la época colonial, iglesias, y edificios que no costaba imaginarse su periodo de esplendor.




Avanzamos por la Rua do Bom Jesus, que transcurría coqueta con sus adoquines y casas de colores, transportando a quien la transite a la época del dominio holandés, quienes establecieron como novedad la edificación en dos plantas.




La misma calle también fue conocida como la calle de los Judíos, por ser sede de la Sinagoga más antigua de toda América, que funcionó entre 1636 a 1654, en el marco de la tolerancia religiosa del Conde Nassau- Siegen, conforme reza su placa explicativa. 

La sinagoga Kahai Zuri Israel, se puede visitar hoy, como lugar de culto y también como sitio arqueológico, por las excavaciones a la vista y, museo del asentamiento judío en la zona.


Seguimos caminando hacia otro icono de la ciudad, situado frente a una colorida plaza, llena de barcitos y música. Así topamos con la Torre Malakoff, que data de 1855. 




La torre originalmente observatorio, hoy monumento histórico sirve de base a un Centro Cultural, donde se realizan exposiciones, intervenciones y clases. 



Volvimos a buscar el auto, no sin antes visitar el Paco Alfandega, antiguo edificio de la Aduana, hoy hecho centro comercial, lleno de tiendas bellísimas, donde además aproveché de cambiar Reales.


Y fue ahí donde Guga me explicó otra marca registrada de la ciudad, al lado del memorial de Chico Science, presentándome a este mito, trágicamente fallecido en 2007: músico, fundador y principal exponente del Mangue Beat, fusión de rock, funk y ritmos pernambucanos, como el Maracatú, que tiñó de diversidad, primero la música, y luego la ciudad entera. 


Recogimos el auto, no sin antes visitar la orilla del rió Capibaribe que también enmarca esa porción de la ciudad.


Cruzamos el puente para admirar la porción histórica desde el frente, recogiendo más postales de arquitectura colonial y por supuesto del Mague Beat!, invitándome Guga a imaginarme la ciudad y el puente en particular, lleno de gente en época de carnaval, y adornado por los Bonecos gigantes, los personajes más representativos de esta fiesta.


2° Oficina Brennand:

Recorrimos los 14 kilómetros y cruzamos la Mata Atlántica para llegar a este mágico lugar, Atelier y sala de exposiciones y sueños del escultor contemporáneo Francisco Brennand, quien, como había explicado en el punto anterior, también es una marca registrada de la ciudad, y tiene presencia en toda su extensión.





Por lo que me explicó Guga, quien además hizo gala de sus extensos conocimientos de historia y geografía, estos galpones en el pasado fueron sede de la fábrica familiar de carámica y que el escultor dotó de vida, con sus esculturas y prados, con guiños religiosos y mítológicos al mismo tiempo, mezclados en forma fascinante. 



Caminamos maravillados por los extensos prados, de los emergían creaturas y hasta visitamos la iglesia, llena de luz y color.



Y nos despedimos de este universo paralelo, surrealista, después obvio de su correspondiente de un café en la coqueta cafetería y de ver la exposición de la vasta obra del artista.



3° Instituto Ricardo Brennand:

Continuamos nuestro recorrido, siguiendo por la ruta de los museos y los Brennand.
Esta vez sería el turno de Ricardo, empresario, dedicado a las colecciones de armas y arte de la época colonial Holandesa, que exhibe en este excéntrico palacio estilo medieval.





La muestra permanente alberga varios lienzos de la colección del Conde Joao Mauricio de Nassau, de autoría de Frans Post y Albert Eckhout, además de objetos, mapas y bosquejos de los naturalistas de quien se hacia acompañar, para levantar registro de la naturaleza del nuevo mundo.


Se encuentran además piezas más actuales, como este grupo escultórico hecho en Marfil proveniente de China, impresionante!


Continuamos la visita, recorriendo pasillos y prados, donde nos encontramos con una réplica al David, el mismísimo pensador de Rodan, un Botero original y una mariposa detenida distraída entre tanto arte.



4° Cachacería Carvalheira:


Como no toda la visita a la ciudad iba a ser museo, seguimos con la cultura en el aspecto más secular y nos trasladamos a la Cachacería Carvalheira. 


Durante la visita guiada conocimos el proceso de elaboración de este destilado de fama mundial, proveniente del jugo de caña de azúcar fermentado, y luego añejado en barricas.

Y además pudimos degustar de manos de una experta una caipirinha, como se debe, justo en la fuente.




5° Playa, playa, playa:


Como también era mandatorio, visitamos la animada Playa Boa Viagem, la más popular de Recife, de día y de noche, y en ambas jornadas es igual de intensa y de gran  movimiento.

La playa se extiende por más de 7 kilómetros y literalmente se ve de todo, menos mucho sol, desafortunadamente, como me contaba Guga, los altos edificios le han quitado sol a la playa, sobre todo después de medio día.






En la costanera, en las orillas de la playa, encontramos el Parque de los Coqueiros, invitando a todos a contar mentiras, y también los típicos kioskos playeros, donde venden agua de coco y la estrella del momento Acai na Tijela, consumido por los muchos deportistas que frecuentan este paseo. 


Pero lo principal en esta zona y en ese momento en particular, no es la arena y sol, sino la tan interesante como inquietante alusión a los tiburones, frecuentes habitantes de la barrera de coral que constituye esta playa, y que no es broma, por lo que hay carteles por todos lados, en varios idiomas para los incrédulos.




6° Música, bem vinda al Frevo !


Después de una de nuestras copiosas comidas compartidas con Guga y Michelle, fue el turno de la música y trasladarnos a la sede del Galo Da Madrugada y una de sus muchas actividades para recaudar fondos para el Carnaval.

Una vez pagada nuestra entrada tomamos palco, unas cervezas Skol y nos dispusimos a ver, escuchar y bailar, los distintos ritmos Pernambucanos, comandados por el Frevo, que es la muestra más multitudinaria de Carnaval, además de ser la más colorida y acrobática.


El Passo, la danza adscrita al ritmo, fue declarada Patrimonio inmaterial de la Humanidad por UNESCO, desde 2012, y es impresionante, con toda su energía, acrobacias y simpatía .


También aquí pude reconocer a otro icono Pernambucano, al ritmo de Maracatu, que nos había hecho tanto reír en el viaje de Guga y Michelle a Chile años antes: el Caboclo de Lanza, que jamás pude pronunciar y que me cuesta trabajo hasta escribir.

Este personaje nacido de las más antiguas tradiciones de los campos de Caña de Azúcar, danza ataviado con todos los símbolos, incluida su lanza, la flor en la boca y los colores de sus metálicas cabelleras.


Luego fue el turno de los  blocos más tradicionales, que incluían niños y abuelitos que bailaban felices, e invitaban también al publico a participar. 



Y luego, los blocos líricos, con vestuario de época colonial.




7° Bonus track:

Para terminar el recorrido por Recife, no puedo no hacer referencia a otros de sus iconos mas queridos, María Bonita y Lampiao, que en los años treinta formaron parte de los Cangaceiros, o grupos que habitaron nordeste de Brasil, al margen de la ley, revolucionarios contra el abuso de los fazendeiros o terratenientes. 

Su imagen está presente en toda la ciudad, Olinda y también las playas del estado, como los símbolos  de resistencia y justicia social




Terminado el recorrido por Recife, siguió el paseo por más tierras Pernambucanas, para las siguientes entradas, la bella Olinda, Praia Dos Carneiros y el entretenidisímo Porto das Galinhas! 


martes, 31 de marzo de 2015

La aventura de Magic Kingdom por un dia. Octubre 2013.

Esta fue una larga jornada: nos levantamos antes del amanecer, para ir saliendo a las 07:00 de la mañana del hotel, pensando en que teníamos tres horas de camino a Orlando.

Elegimos sólo ir a Magic Kingdom e ir por el día, sólo por la edad de mi sobrino José Ignacio, él dijo que quería ir a la casa de Mickey y las dos enganchamos con la idea, aprovechando que el auto ya estaba rentado, y que la verdad, era altamente improbable que en un viaje de adultos, como los que generalmente hacemos, pasaramos por Disney ... el sobrino, fue la excusa ... hay que reconocerlo :)

Elegimos nuevamente la autopista Florida Turnpike, que fue la que nos indicó el GPS (después supimos que había otra, mas lenta, pero sin peajes), retiramos el ticket en el primer toll y despues solo pasabamos por los pórticos, asegurandonos de esquivar las lineas de Sunpass, porque Marce no lo contrató con el arriendo del auto. En el pórtico final, pasamos por la caseta (con un ser humano dentro) y pagamos los cerca de 17 dólares que nos salió el trayecto.
La carretera es espectacular, muy amplia, limpia, y nada de congestionada (75 millas por hora). Tenía estación de servicio cada unos 100 kilomeros, con minimarket y baños, muy bien mantenidos.

Después de 3,5 horas y una parada express al baño de José Ignacio, en el IHop más cercano, llegamos al "recinto", previo pago de otro peaje, pero ya cobrado por Mickey.


La entrada la compramos el dia anterior, via internet, por un poquito más de 300 USD (2 adultas y 1 niño) https://disneyworld.disney.go.com/tickets/, así que pasamos directo a boletería, donde nos entregaron la tarjeta, con la que ingresaríamos a todos los juegos y al registro del Memory Maker. (En cada lugar te sacan "la foto oficial" y despues, antes de salir, las ves y pides que te impriman las que mas te gustan, por 20USD cada una)

 

Nosotras decidimos ingresar por el monorail, y recorrer bien intuitivamente, lo que más pudieramos sin estresar al enano, que lo único que quería era ver a Mickey, que fue al primero que visitamos ... nos saludó, se sacó fotos con nosotros, firmó un autografo y ya... continuamos el paseo.



Organizamos el paseo, de manera que Jose Ignacio pudiera ver a los personajes Disney, más que orientarlo hacia los juegos (el no alcanzaba el 1.05 cms para subir a los juegos mecánicos más "de grandes" y no se quiso subir a Dumbo, que era para niños más chiquitos.


Caminamos por Main Street entre la gran cantidad de gente presente ese día, la "avenida principal" decorada con los motivos café y anaranjados de otoño y Haloween.



Nos detuvimos unos segundos en el Starbucks más temático del mundo para tomar desayuno- almuerzo y cargar pilas para el recorrido bajo el calor que ya empezaba a subir.



Nos dio la bienvenida oficial Walt Disney de la mano de Mickey, el ratón que desde 1928 alimenta todos los sueños infantiles, y una vista hermosa del castillo, que fascina a la princesa que casi todas llevamos dentro.


Nos sorprendió la cantidad de adultos que recorría el parque, sin niño de coartada, como nosotras, incluyendo varias parejas de viaje de luna de miel.... 



El castillo es bien bonito, tal como me lo imaginaba cuando era niña, pero es hueco!, sólo está abierto el primer piso, donde hay una tienda de princesas, donde visten, peinan y maquillan a las futuras princesas de cuento.

En el pasillo estan hechas en mosaico, las imagenes de los mas queridos y recordados personajes de Disney, incluyendo el principe azul.


Cruzamos el castillo y salimos a una especie de aldea temática, donde nos encontramos con una clase de baile, dirigida por la Bella y la Bestia a la que nos incorporamos, siguiendo el ritmo del vals.


Y nos subimos al carrusel precioso: Prince Charming Regal Carrousel, ubicado en el mismo sitio.


Continuamos nuestro paseo hacia la porción de los más pequeñitos Fantasyland, donde estaba la Sirenita, y Dumbo, con los elefantes voladores y las jaulas de los animales del circo, que eran en realidad un paseo de agua, Splash´n´soak station, que refrescaba la tarde.


Pasamos por la carpa donde estaban Goofy, Minnie, Daisy y Donald como personajes del circo, José Ignacio y nosotras posamos como conductores de moto, domadores de perros Poodle y gitanos, respectivamente, para la foto oficial, y también se llevó su mapa autografiado por todos los personajes.


Siguiendo la planificación del día nos acercamos al castillo nuevamente donde presenciamos el desfile oficial "celebrate a dream come true" de las 15:00 horas, ya que no ibamos a ver el de la noche, que es con fuegos artificiales y todo.





El desfile es presidido por Mickey pero pasan todos los personajes más queridos de Disney, partiendo por Mary Poppins, hasta las princesas más modernas obvio que acompañadas por su principe y carroza.


Una vez terminado el desfile, nos movimos hacia Tomorrowland, con su Speedway, donde Marce y Jose Ignacio corrieron un par de veces, aprovechando yo de visitar el Carrusel del Progreso, que era bien fome( debi haberlo anticipado, porque  no tenía fila)



Recorrimos así la versión más moderna del parque, con toques más futuristas, y nos detuvimos a comprar souvenirs en las tiendas bien variadas de esta porcion, cada una de ellas atendida por personas de la tercera edad encantandoras.




Cruzamos ya devolviendonos a la entrada a la parte del Frontierland,  más estilo Mississipi, y a la montaña rusa, donde nos pudimos ingresar por la altura de mi sobrino, quedando corto unos centimetros.





Recorrimos ya medios muertos de hambre, el pueblo estilo Far West, con sheriff y Town Hall incluido.



Paramos a comer cochinadas, a un kioskito de hotdogs del mismo estilo.


Seguimos caminando hacia la zona de Aventureland, con  Aladdin y Pirates of the Caribbean, donde funciona un mercado precioso, de productos de oriente, incluidos los tambores, con los que Jose Ignacio jugó todo lo que quiso, y hasta se hizo un amiguito.





Y recorrimos de regreso la avenida principal, aprovechando de vitrinear y comprar algunos recuerdos, en las decenas de tiendas temáticas.


Obvio que la que más me gustó fue la colorida dulcería de la plaza principal, donde había toda clase de dulces y cakes, además de todos los colores posibles (M&M).


Paramos a retirar las fotos, de las cual compramos sólo una para cada uno, porque eran carísimas (y no eran tan buenas) y nos despedimos felices del mundo de fantasía que nos hizo sentir como niñas, a pesar de haberlo dejado de ser hace un rato ....

Tomamos el monrail y encontramos con facilidad nuestro auto, y emprendimos el viaje de regreso a Miami Beach, por la misma Florida Turn Pike, y llegamos, sanos y salvos, aunque super cansados de regreso al hotel, ya cerca de las 11:00 PM.

Al día siguiente después de playas y algo más de compras Marce y José Ignacio, y mis papas regresarían a Santiago y yo me iría a Recife, a empezar el capitulo Brasileño de estas vacaciones, con la familia Pernanbucana ....


Next Destination: Recife, Brasil !!!