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martes, 7 de febrero de 2012

Día 3: Fairy Chimneys. Cappadocia.

Debimos madrugar para estar listas a la hora que nos pasaron a buscar: 5:25 A.M !!!! ... dejamos nuestras maletas en custodia en el Hotel Ares (aun cuando no volveríamos a ese hotel en nuestro regreso a Estambul, tuvieron la deferencia de guardarlas igual) y partimos al aeropuerto Ataturk, terminal domésticos para abordar el vuelo que nos llevaría a Nevsheir, después de un estricto control de seguridad.

Nos fuimos en Turkish Airlines, donde nos brindaron un desayuno delicioso con yoghurt, ensalada de frutas y cafe y una hora y media después aterrizamos.


www.lamemoriadelviento.blogspot.com


Desde Nevsehir, nuestra puerta de entrada a Cappadocia, abordamos una van, que nos llevó a Göreme distante a una media hora, y nos instalamos en el Hotel Kelebek, que era realmente un sueño, nuestro dormitorio y el baño estaba situado dentro de una cueva, así que estábamos "en la onda", el staff también era de lujo, de hecho nos regalaron agua mineral y nos brindaron te a la manzana en cada momento. 





La agencia Turkish Heritage Travel- que me recomendó mi buena amiga Ali de Trip Advisor- también funciona ahí, el servicio resultó ser buenísimo, yo que en general no tomo tours, encontré que fueron respetuosos con los tiempos y con el tamaño del grupo que nunca fue mayor a seis personas.

El precio por todo el plan diseñado a nuestra medida, que incluyó los vuelos domésticos Estambul - Nevsehir e Izmir- Estambul, más transporte terrestre, tres noches de hotel, desayuno y almuerzos, entradas, pasaje de bus overnight, nos costó 510 euros a cada una (4 días, 3 noches), de manera que nosotras sólo debimos pagar las cenas... tuve que hacer un avance vía tarjeta de crédito de 200 euros por persona para las reservas aéreas, 45 días antes del viaje.

Una vez instaladas y desayunadas (otra vez), partimos con rumbo al valle de Las Rozas, llamado así por el colorido que dan las rocas que lo componen...


Capadocia es patrimonio de la Humanidad desde 1985  y se compone de varias secciones, villas y valles que se puede recorrer con calma en varios días.


Hicimos una parada en Cavusin, una villa abandonada observando como los antiguos habitantes de la región esculpieron iglesias, habitaciones y ciudades completas en las rocas, tal como las palomas armaban sus nidos aprovechando la composición del suelo de Capadocia que permitía esculpirlas.




Y llegamos al highlight del día: el valle de los Monjes o Pasabag (que significa Grandes Generales) donde se encuentran las mundialmente famosas Chimeneas de las Hadas.

Se trata de formaciones volcánicas que con la erosión y el tiempo tomaron forma de chimeneas, champignon o derechamente fálicas, coronadas por "cabezas" de basalto o de roca dura, algunas otras tomaron formas de animales, por ejemplo la de una cabeza de conejo.






Nuestra guía Feray nos contaba que en tiempos de los Romanos esas chimeneas fueron habitadas, por lo que desde lejos el fulgor de las lámparas de aceite que éstos usaban las hacían mágicas...  y de ahí su nombre.



Es increíble como tres volcanes, el viento y el paso del tiempo crearon esta genialidad, el paisaje es irreal ...  nuevamente un privilegio poder presenciar esta maravilla ....



Nuevamente las palomas ...


Caminamos con total tranquilidad por el sector, intentando retratarlo con exactitud para poder transmitir fielmente las proporciones de las chimeneas, realmente eran imponentes.


Estuvimos ahí cerca de una hora y una vez terminado el paseo por esta porción nos fuimos a almorzar... el elegido fue el restaurante Kazan ... nos brindaron como aperitivo una sopa de yoghurt con arroz, y una empanadita de peynir (como ricotta), de fondo elegí Chicken Cacerola y de postre nos dieron Kazandibi, que era un budín de leche bañado en caramelo de li cio so :) .... Debimos pagar  sólo el agua y el cafe turco por un total de 12 LT más propina.

Nuestra guía Feray

Chicken Cacerola


Después del digno almuerzo nos dirigimos a la ciudad subterránea de Kaymakli, abierta al público desde 1964. 


Se trata de una verdadera ciudad excavada bajo el suelo entre los siglos VII al X, y que sirvió como escondite a los habitantes de la zona frente a invasores  y enemigos, pues permitía una subsistencia autónoma de sus moradores durante 6 meses.

La ciudad se erige en 8 plantas, de la cuales se visitan solo 4, la primera destinada a establos, y las demás a habitaciones, incluyendo cocina, todo lo que era posible porque contaba con un sistema de ventilación de avanzada. 




Como la ciudad también fue utilizada por los Cristianos asentados en la zona, se erigieron en su interior iglesias y lugares destinados al culto de los cuales quedan aun vestigios.


La ciudad de extiende por casi 3 kilómetros cuadrados y se cree que llegó a albergar 3.500 habitantes.




Ya finalizada la visita y de vuelta a Göreme paramos para sacar fotos al castillo de Uçhisar, distante a 4 kilómetros de la ciudad y una de las postales más características de Capadocia.




Llegamos al hotel bien cansadas después de tan intenso día, pero nos animamos a ir al restaurante vecino, que prometía música en vivo y comida regional. 

El restaurante Setan es muy lindo, aun cuando fue muy tranquilo al principio por la edad de los comensales, más tarde se animó además por el acompañamiento de Junos, el músico a cargo.


 Pedimos Engynar (alcachofas) Circacsian Chicken (pechuga de pollo picada, con leche y nueces) y Peynere Tuvugu, que era una mezcla de varios quesos con frutos secos, más vino blanco of course, la cuenta 70 LT cada una, que fue compensado con un par de copas de vino blanco por cuenta de la casa, cuando nos animamos a acompañar al músico golpeando las cucharas, bailando al son de la música y cuando mi amiga María Cecilia se animó a sacarle unas notas al SAZ.




Después de la grata velada caminamos la media cuadra que nos separaba de nuestro hotel bajo la lluvia tenue que caía a esa hora .... "y en mis ojos no ha parado de llover" ... llegamos cantando parafraseando a Maná ... los efectos del vino Turco ;)



sábado, 4 de febrero de 2012

Día 2: Recorriendo Sultanhamet

La trasnochada nos pasó la cuenta y bajamos tardísimo a desayunar, a pesar de ya estar pasadas en la hora y gracias a Yusef, nos sirvieron igual nuestro desayuno al más puro estilo Turco, el que incluyó jugo, café, pan,  queso crema, huevo, pepinos, tomate y algo de fruta picada...


Ya listas para recorrer la ciudad cruzamos la calle, la plaza y  caminamos ahí estaba Magnífica Hagia Sofía... imponente y hermosa. Hicimos la fila, pagamos la entrada (20 TL) y derecho a maravillarnos ...

Santa Sofía fue erigida en el año 537 y fue la principal Basílica de Constantinopla hasta la invasión Otomana, época en la que fue convertida en Mezquita, sufriendo modificaciones en la estructura, con la inclusión de minaretes. En el año 1935 fue transformada en museo. 




Desde que se ingresa a ella se puede sentir su señorío, realmente parece inconmensurable... las lámparas parecen flotar en el cielo, colgadas por hilos invisibles, de hecho todos los humanos nos veíamos pequeñísimos...

En los murales se nota exactamente el uso que se le dio a través de los siglos: la Virgen María preside una de las cúpulas mayores y los mosaicos Bizantinos de Santos Ortodoxos, contrastan con paneles escritos en Árabe que honran a Alá.

Vimos la puerta de mármol, y pudimos admirar los arcos pintados con delicados colores amarillos y azules, con visos dorados, nos parecía increíble que a pesar de los años sigan brillando ... pudimos respirar la historia .... que no dejaba de venirse encima, considerando además que nosotras venimos de un país joven, donde el edificio más antiguo data de época posterior al descubrimiento en 1542.




Encontramos a la salida, la columna de los deseos: la costumbre manda que se de la vuelta en el orificio dentro de la placa de Bronce con el dedo pulgar en un movimiento, manteniendo los pies en la misma posición,  y ganaste un deseo ! ... Una turistada ...


Saliendo de allí cruzamos la calle hacia Sultanhamet Square desde se obtenían las más lindas vistas del museo y de la Mezquita Azul.


Seguimos nuestro recorrido hacia La Basílica Cisterna o Yerbatan Sarnici que data de 532 y fue construida durante la vigencia del Imperio Bizantino, para ponerse a recaudo y conservar agua en el caso que los invasores destruyeran el acueducto que abastecía la ciudad. (Entrada 10 LT)




Dentro del llamado "Palacio sumergido", reina la luz tenue y la música suave,  los 9.800 mts2 están llenos de columnas de diferentes estilos y bajo la capa de agua que aún mantiene nadan apacibles peces... Hay una fuente de deseos también que hay que alimentar con monedas ... otro pedido garantizado !


En la zona más alejada de la puerta se encuentran dos columnas en cuya base hay dos medusas, si bien el origen es desconocido, se cree que fueron trasladadas de alguna ruina romana, se les puso de cabeza y de costado para neutralizar los poderes que éstas tenían de petrificar a quienes la miraban ...



Terminada esa visita volvimos a cruzar la calle y fuimos a la Mezquita Azul, cuya estructura claramente se inspira en Hagia Sofía, data de 1603 y fue construida en pleno Imperio Otomano, con seis minaretes, igual que la Mezquita principal de La Meca y en cuyo interior descansan los restos de Sultán Hamet.


La entrada es gratis, debimos cubrirnos la cabeza con una pañuelo y quitarnos los zapatos, pero nos dieron una bolsa para guardarlos.


Una vez que hicimos la fila entramos y quedamos maravilladas por su imponencia y belleza, los colores del techo brillaban ese día y han brillado a través de los años ... el área de visitas rodea la zona de oración,  tapizada con una alfombra mullida y presidida por una gran lámpara que parecía flotar... a esa hora bullía de visitantes, todos coexistiendo con total respeto con los fieles, quienes previa ablución ingresaban a cumplir con una de sus cinco oraciones diarias.

Se dice que los mosaicos que están en su interior se componen de 20.000 piezas traídas desde todas partes del país... realmente fue un privilegio poder presenciar algo así... y había que dar gracias a Dios, quien crea uno que es, por tener esta oportunidad...



Saliendo de allí nos encontramos con el personaje más famoso de cómic Turco que nosotras confundimos con una versión oriental del viejo pascuero ....


Continuamos la caminata, pero ya teníamos hambre así que nos fuimos bajando por la calle del Tranvía hacia Gullhane Park y quedamos pegadas en una de las vitrinas donde se exhibían coquetas las delicias Turcas, seductoras ... no pudimos hacer más que ingresar.







Yo ordené Kadef (piezas de algo parecido a la masa philo enrollada, rellena de pistacho, avellanas, castañas de caju o almendras caramelizadas), cada una a 2.5 LT y Braklava por 3 LT, acompañado por un café Turco de gusto intenso y borra espesa por 6 LT, servida en una linda tasa adornada con Tulipanes, mi amiga siguió la sugerencia del dependiente que estaba detrás del mostrador, quien le armó un plato con champignones con eneldo fresco, espinacas a la crema y Kofte por algo más de 40 LT .




Ya repuestas seguimos caminando a un lado de la linea del Tram y aprovechamos de vitrinear por las tiendas del sector de Sirkeci, donde compramos unos pantalones de algodón turco por 40 LT, que nos acompañaron durante todo el viaje ... (el modelo de moda es el Alibabá, abombachados de tiro muy alto, nosotras elegimos el de tiro normal).

Llegamos luego de caminar unas cuadras a la mismísima estación de trenes Sirkeci, última parada del mítico Orient Express que durante el siglo XIX condujo a dignos pasajeros desde Londres a este rincón del Oriente.


La estación está en reparaciones, pero aún así da cuenta de un pasado de ensueño ...




Seguimos caminando y cruzamos Kennedy Caddesi ya entrando al bullente Barrio de Eminonu y enfrentándonos de lleno con el Bósforo, que corre entre el Marmara y el Mar Negro y que se descubría hiperkinético frente a nosotras.



En esa porción se ubican todos los puertos de ferrys que conectan con el lado Asiático de Uskudar y también con Kabatas y Besiktas, albergando también a muchísimos pescadores en plena actividad.





Paseamos tranquilas por esa costanera, observando Yeni Cami o la Mezquita Nueva y divisando a lo lejos la de Suleiman el Magnífico... y cruzamos el Puente Gálata que divide el Bosforo del Cuerno Dorado ... en ese minuto se hacían reales y patentes para mi todas las descripciones que hizo Orhan Pammuk en "Estambul, ciudad y recuerdos".





Cruzando el puente, lleno de restoranes fancy y de sandwich de pescado frito por 5 LT, entramos al Barrio Karaköy y caminamos hacia la zona de la Torre Gálata .... subimos por unas escaleras largas, y por calles estrechas en subida, llena de tiendas de diseño independiente y de ropa de algodón (Pammuk).

La torre se impone con sus 61 metros, data de  1348 y fue usada como defensa, cárcel y atalaya ... hoy en día permite las mejores vistas panorámicas de la ciudad y del tránsito non stop de todo tipo de embarcaciones.

La entrada 11 LT.




Rodeando su corredor obtuvimos las más lindas vistas de la ciudad antigua ... y en 360º todas sus maravillas. 







Ya anochecía en nuestro día agitado .... así que comenzamos a  bajar en total calma, deteniéndonos por un jugo de Granada fresco y de sabor intenso por 5 LT.... 




Para regresar a Sultanhamet tomamos el Traim previo pago de 2 LT que costaba el Jeton y nos dejó a dos cuadras de nuestro hotel... subimos de inmediato a la terraza para admirar el panorama nocturno ... Breathtaking !!! ... ese día había luna llena, lo que hizo aún más dramático el panorama ....   una maravilla !




Descansamos un par de minutos y nos dirigimos a nuestra próxima parada: el baño Turco !!! ... toda una experiencia.

Elegimos Çemberlitas, que data de 1584, por ser uno de los más tradicionales de Estambul, atiende desde las 06:00 horas y las 24:00 horas, en porciones separadas para hombres y mujeres.

Previo  pago de 35 euros obtuvimos el servicio tradicional, más una mascarilla de barro para el rostro.

Una vez dentro te asignan un vestidor y un locker para guardar tus cosas y te entregan una toalla o Pestamal, sandalias, un calzón negro delicadamente envuelto y un kese (guante exfoliante) y te hacen ingresar a una sala donde hay un circulo enorme de mármol donde hay que esperar tumbada a que te llame la encargada.





Cuando llega tu hora la mujer a tu cargo revisa tu ficha para distinguir el servicio que contrataste y comienza a dar las instrucciones; te indica cuando voltear, cuando sentarte, te moja con unos cuencos de agua tibia y caliente y luego te frota enérgicamente con una bolsa de género por la que sale espuma, luego te exfolia con el kese quitando toda impureza y te da un suave masaje ... todo ello como en 25 minutos ... luego de quedar limpia y relajada, te conduce a las fuentes donde se encarga de lavarte el pelo y peinarte, mientras entonaba una linda melodía  ... 

Agradecidas en el alma por ese regalo, nos fuimos al jacuzzi y luego a la ducha para nuestro facial ... llegó la encargada a aplicarnos barro y ahí nos dejó hasta que se secara ... luego de nuevo a la ducha y a vestirse.

Con 10 años menos y con nuestra piel lustrosa y relajada nos fuimos a cenar, siendo ya como las 11 de la noche ... elegimos en restaurante Cozy por la simpatía de sus garzones, quienes nos explicaron los platos, el idioma y se ofrecieron para enseñarnos la ciudad ....

Ordenamos Donner Kebab y unos panqueques de pescado y eneldo, más un vino blanco,  ninguno de los tres tan buenos... la cuenta 80 LT...

Llegamos al hotel caminando tranquilas después del día tan agitado con nuestra lista chequeada (delicias turcas, café Turco y baño Turco), felices y agradecidas y admirando Hagia Sofia con la luna llena... podría haber algo mejor ? ....

domingo, 29 de enero de 2012

Día 1: Santiago - Paris - Estambul. 9 y 10 de octubre de 2011

Y comienza el relato de esta nueva aventura .....

Abordé el vuelo Air France a las 16:55 horas desde Santiago; 12 horas más tarde y justo a tiempo estaba en el terminal 2 E del remozado y moderno Aeropuerto Charles de Gaulle en París.

El servicio a bordo fue de lujo, a pesar de ir en clase económica ($789.000.- hasta Estambul), regía un menú con 2 opciones de comida, además de opciones veganas y vegetarianas a las que adherí... además de barra libre de helado toda la noche !

Una vez en el terminal 2F - situado a 15 minutos caminando- debí hacer el trámite de migración, en el que no tuve ningún problema, y esperé abordar el avión que me llevaría a Estambul... 4 horas más tarde estaba en el Aeropuerto Ataturk, sin ningún contratiempo.

Me esperaba el conductor de la Agencia con la que habíamos pactado el viaje a Capadoccia, Turkish Heritage Travel (info@goreme.com) y me llevó al hotel Ares, que habíamos elegido en http://www.booking.com/

Llovió todo el camino ...el chofer, amoroso, me dio agua y un diccionario Inglés Turco,  me señaló el Mar Marmara y me animó por lo de la clima, mientras paseábamos por los callejones de Sultanhamet, la porción histórica de la ciudad.


El hotel Ares, era muy sencillo, pero magníficamente situado en plena zona de restaurantes, al lado de la Basilica Cisterna, y con el plus que desde su terraza situada en el cuarto piso se obtenía una vista conmovedora de Agia Sofía y la Mezquita Azul. (www.areshotel.com, 90 euros por noche, con desayuno)  

 Salí de inmediato a tomar el pulso de la ciudad y a llenarme los ojos de tanta belleza, además tenía que hacer hora para que llegara mi amiga María Cecilia, que venía viajando desde Londres para compartir esa semana conmigo.

Partí caminando media perdida entre las angostas calles del barrio hacia la zona de Cemberlitas- donde encontré su célebre Hamami- y seguí hasta la zona del Gran Bazar, desde donde me devolví acompañando al tranvía.



Definitivamente el pulso de la ciudad era comercial, las tiendas tenían su mercancía en exhibición, especialmente las lámparas que eran para enloquecer ...


Llegué a la zona del Hipódromo y del Sultanhamet Square, desde donde se obtienen maravillosas vistas a Agia Sofia y la Mezquita Azul ... a esa hora ya había parado de llover, así que pude entusiasmarme y estrenar mi nueva cámara Nikon 3100 en ese ambiente dramático post lluvia ...




Una vez de regreso al hotel, me senté en su restaurante, donde probé el vino blanco turco, bastante seco, por 9 Libras Turcas, y seguí esperando hasta que apareció mi amiga! ... como a la 1:00 A.M

No nos habíamos visto en cuatro meses, así que nos trasladamos a un pasaje cercano en la misma calle del  hotel donde se escuchaba música fuerte y funcionaban dos bares ( se oía desde Tarkan a JLo) ... entonces nos intentamos poner al día de todo lo que había pasado desde que ella se fue a Leeds ... brindamos por el reencuentro y por la semana que teníamos por delante ... y todo por 10 TRY la copa...

Nota: a la fecha del viaje la conversión era de  1 EURO = 2.36  Liras Turcas  (TRY)