Etiquetas

jueves, 7 de junio de 2012

Día 21. Ranthambore y sus tigres.

Después de disfrutar del nutrido desayuno bufete que ofrecía el Hotel Umaid Bhawan, emprendimos la retirada, despidiéndonos de la ciudad rosada.

Fue extraño después de dos días transcurridos en una ciudad en plena ebullición, volver a un escenario más campestre, de caminos angostos, con unos baches imposibles de sortear y lleno de postales encantadoras de rebaños interminables y personajes que parecían sacados de otra época.






Recorrimos los 163 kilómetros que separan Jaipur de Ranthambore a un ritmo lentísimo, por la mala calidad del camino, a pesar que logre dormir , las maniobras de Dipa para esquivar los hoyos me mantuvieron despierta casi todo el tiempo.



No obstante lo malo del camino, llegamos al Ankur Resort después del mediodía.

Me ubicaron en mi cabañita (Cottage) situada al lado de la piscina,  muy independiente, pero bastante básica. (Cuando Mahendra me mandó los links de los hoteles incluidos en su recorrido este ya me había parecido desmejorado, por lo que me dediqué a buscar yo sola a través de www.booking.com, y no encontré nada mejor).

El baño estaba muy limpio, pero tenía restricciones respecto del uso del agua caliente.




Decidí almorzar en el mismo hotel, en una especie de casino enorme donde uno podía ordenar a la carta o disfrutar de un bufete de especialidades Indias.

A las 14:30 horas estaba fuera lista y dispuesta para que me pasara a buscar el Canter que había contratado con un mes de anticipación en www.rajasthanwildlife.rajasthan.gov.in, por 478 rupias, con día y hora fijo y determinado. Fue una suerte porque era el último cupo para ese día, y me di cuenta que sin reservación previa no hay nada que hacer allá.

Tuve que pagar además un fee de 390 rupias para el guía y por bencina, adicional a lo que ya había pagado a través de internet.




El canter es una especie de camión descubierto con capacidad para 20 personas sentadas, hay también jeeps o Gypsy con cabida para 6 personas, cuyo precio bordea las 530 rupias.


El guía fue muy amable, me instruyó para que me sentara más cerca del chófer y lejos de un grupo de muchachos que hacían ya algo de desorden. 

Recorrimos el pueblo buscando más pasajeros y entramos al Parque Nacional y Santuario de la Naturaleza.  



La primera parada fue para un control estricto de pasaportes y tickets y para firmar de una exención de responsabilidad en caso de accidentes o daños dentro del parque.



La segunda parada para que el guía explicara sobre la situación geográfica del parque y del Fuerte situado ahí y que decía estar desde hace más de 1000 años. Además presenciamos la actividad de un templo en pleno funcionamiento.


Nos dieron la bienvenida al paseo los miles de monos y el árbol de la vida, tan sagrado como antiguo.




Recorrimos tranquilos el parque a una velocidad mínima que permitía ir observando las imágenes que eran de verdadera postal... los arboles se reflejaban en el agua en forma encantadora ...




El parque, cuya cabida es casi 1300 kilómetros cuadrados, fue declarado Proyecto de reserva de Tigres en 1973 y declarado Parque Nacional desde 1981.




Ya adentrados en el Parque, y no sin una cuota de misterio, el guía ordenaba parar el vehículo para mostrarnos las pisadas de Tigre ... Ohhhh !!! era la expresión popular ....




Hasta que llegó el momento que todos esperábamos: el canter se detuvo junto a otros dos jeeps y todo el mundo enloqueció: a lo lejos, se podían ver dos tigres acostados con sus guatitas al aire ... avanzamos un poco más y había otro - también a lo lejos- que se sacudía en el suelo, dejando lucir lo amarillo de su pelaje ....

A pesar que fue muy bonito el paseo, no dejaba de ser frustrante el hecho de verlos tan de lejos, sin poder conseguir tomar una buena foto ... pero  recordé que es un parque nacional, una área protegida que intenta mantener su hábitat natural y no un zoológico ... así que me dediqué a disfrutar ....



Paseamos por el Parque acompañándonos del sol que se escondía y observando a los cientos de ciervos apostados tranquilos a la orilla del camino ...


Y mientras caía el sol, en un atardecer de película, recordé a Kipling y su Shere Khan ...



Emprendimos el camino de regreso bajo el frío de la noche (primera vez que siento frío desde que llegué a India), repartimos a los viajeros a sus hoteles y me dejaron en el mío después de 4 horas y media que duró todo el paseo.

Salí a caminar por el pueblo, visitando las tiendas de recuerdos y artesanías, obviamente consagradas al tigre en todas sus formas ....  se destacaba mucho la pintura sobretodo en tela ...

Pasé a comprar agua y galletas y me fui a mi Cottage a descansar y aprovechar la hora de agua caliente ...

Luego salí abrigada hacia las áreas comunes donde converse con un conductor que jeep que me contaba que en esa misma mañana vio un tigre cruzando la calle frente a su auto... que envidia ! .... pensé ... no me quedó otra !!!



Distancia recorrida: 134 kilómetros.
Guía : Sukhdeep Singh (msshayam93@gmail.com)
Hotel: Ankur Resort
Actividad: Safari (www.rajasthanwildlife.rajasthan.gov.in)

viernes, 1 de junio de 2012

Día 20: Fuerte Amber. City Palace. Jaipur



La instrucción  de Dipa para este día era partir a primera hora de la mañana para llegar al Fuerte Amber antes que se arme la fila interminable para conseguir un elefante que me transportara hasta la puerta principal, así que previo desayuno, que incluyó un omellette delicioso, partimos rumbo allá.

Llegamos a la base de la colina donde se emplaza el Fuerte y ya había fila, unas cincuenta personas esperando para hacer "la" turistada ... 

Los elefantes esperaban pacientes adornados con pinturas multicolores en su cara y trompa y ataviados con una capita uniforme. Si bien la subida y bajada fue estimada en un tiempo como abusiva para los paquidermos, por el desgaste implícito de este trabajo bajo el calor, hoy está regulada la actividad, limitando el número de viajes y garantizando la alimentación, hidratación e higiene de estos maravillosos colosos.




Los turistas debían abordar de a dos a su elefante asignado en una rampla donde organizan todo; a mi me tocó uno para mi sola y Dipa se encargó de sacarme un par de fotos y de pagar el paseo, que venía incluido en el trato con Mahendra (vale 900 rupias, pero si pagas con mil nadie te da vuelto ...).

Yo me saqué los zapatos, me senté con las piernas cruzadas y me acomodé como toda una Maharaní, disfrutando como una niñita de la vista maravillosa del paisaje, de los otros elefantes que bajaban, a paso lento y de los conductores que saludaban amablemente ...


... Un ir y venir de estos lindos ...



Durante todo el paseo hay fotógrafos apostados a la orilla del camino para sacar las mejores tomas, que después tratarían de venderte a precio de oro. Dipa  me había contado antes, instruyéndome a que no ofreciera más de 80 rupias por foto... modera tu entusiasmo me dijo, y tenía razón porque eran maravillosas !!!, creo que no había estado tan feliz hace siglos !!!



El paseo completo tarda unos 40 minutos, el ritmo es apacible, y el paso calmado, así que me dio tiempo para conversar con mi conductor, quien me hizo toda clase de preguntas y me contó de su vida: 6 hijos, 4 hombres y 2 mujeres, todos estudiantes.




Me contaba que habían 120 elefantes y que les era permitido hacer sólo 5 ascensos al día.



Una vez al interior del fuerte en Jaleb Chowk, me despedí de mi conductor y le di un tip, en agradecimiento por el maravilloso momento ... nos despedimos sonriendo y me fui a disfrutar lo que venía ...




El Fuerte es imponente y lindísimo data de 1592, cuando la capital del reinado se encontraba en Amber, trasladándose más tarde a Jaipur.




Compré mi audioguía e ingrese por Ganesh Pol, luego de pasar por el Templo de Shila Mata... desafortunadamente el audio guia resultó un tanto odioso: daban su testimonio sobre la vida palaciega de antaño, las paredes, las torres vigías y los muebles, en forma teatralizada, pero en forma agotadora... no lo recomiendo para nada,  a los diez minutos lo guardé en la cartera y me dediqué sólo a mirar.





Como todos los fuertes que había visitado en otras ciudades de Rajasthan, este Fuerte también es la suma de varios Palacios, plazas y pabellones, sumándose a éste los pasillos hechos laberintos, las escaleras con peldaños de alturas diferentes para despistar al enemigo con fines defensivos .... y que hoy incluso logran perturbar al turista .... 



El lugar más impresionante es el Sheesh Mahal o Palacio de los Espejos, que permite una particular distribución de la luz de día y de noche y se encuentra situado frente a una encantadora plaza con fuentes de agua, magníficamente conservada.



Mirando desde el segundo piso el Palacio del Rajá Man Singh, no era difícil imaginarse el Palacio en funcionamiento .... a esa hora lucía repleto de visitantes eso sí, un crisol de nacionalidades e idiomas, hacían todo más activo aún.

Desde allí también se obtenían vistas lindas a la antigua muralla de la ciudad y al Fuerte Nahargarh ....





Y por el frente me puede maravillar  con las vistas al Maotha Lake y a los jardines que algún Maharaja ordenó construir para hacer aún más perfecto el paisaje ...



Salí por la Puerta Principal a devolver mi audio guía sin sentido y me paré unos minutos a observar embobada el Jas Mandir, o lugar de audiencias públicas del Maharaja ... 



A la salida del fuerte pasé al baño a refrescarme por el calor y la cantidad de gente, y empezó la batalla por las fotos; el primer fotógrafo me ofreció tres fotos por 900 rupias, entonces recordé todos los consejos y ofrecí 250, a lo que de mala gana accedió (de todas formas quedarse con ellas no era ningún negocio para él), el segundo perdió un poco más porque como yo ya tenía las otras en la mano accedió a entregarme 4 por 150 rupias ... todos contentos al parecer y yo más feliz por tener un testimonio gráfico de mi pequeña aventura .... 

Me reuni con Dipa que se reía de mi entusiasmo sobre la experiencia del elefante y continuamos nuestro paseo al Jai Mahal para observarlo desde la orilla del lago.



Pasamos a ver algunas tiendas de artesanía tradicional y a un edificio muy elegante donde vendían piezas carísimas, pero nada que valiera la pena ...  y seguimos nuestro recorrido a la porción antigua de la ciudad.

Esta vez visitamos el City Palace, residencia real hasta la actualidad, que data de 1729 y que está compuesto también por un conjunto de Palacios, pabellones, plazas y jardines.

Ingresé por Udai Pol y di derecho al Bazar,  donde pasé a comprar (por fin!), las kurtan blancas bordadas que tantas ganas tenía de ver y comprar, para mi, mi mamá y mis hermanas, a razón de unas 300 rupias cada una, luego, por supuesto de una larga negociación que incluyó algunas anécdotas sobre las actrices brasileñas que filmaron la teleserie India allí y se llevaron toda la tienda.



Seguí mi recorrido y me encontré con este encantador ... me invitó a sentarme a su lado... ni loca dije yo y me alejé luego de dejarle un tip para alimentar a sus encantadas ... y de llevarme unas lindas tomas ...




Apenas entré me encontré con el Diwan i Khas, lugar dedicado para las audiencias privadas del gobernante. Como curiosidad éste alberga dos vasijas enormes de plata con capacidad para 4000 litros, y que las mandó a fundir un gobernante que quiso llevar provisión de agua del Rio Ganges para su gira a Inglaterra, hoy están inscritas en el libro de Guinness.



Visité también el Diwan i Aam, lugar de audiencias publicas del gobernante, al cual hay que entrar con la cámara guardada, pues están prohibidas las fotos.

Es un lugar bellísimo, alfombrado, y finamente iluminado con lámparas enormes de cristal, tiene gran fila de sillas forradas en terciopelo rojo, fuertemente custodiado por circunspectos guardias de turbante del mismo.

De ahí pasé al Mubarak Mahal, donde se encuentra el museo Textil, donde se exhiben piezas artesanales y ropas de los Maharajas. 





Claramente el lugar más lindo de allí es el Chandra Mahal, de cuyos siete pisos destinados aún a la familia descendiente de la realeza,  sólo se puede visitar el primero.





El Chowk está adornado por cuatro puertas; la más hermosa, obviamente la del pavo real, que no pude dejar de mirar .... aun cuando no paraba de circular la gente y no tengo ni una toma decente ... las otras dedicadas al loto, a la rosa y al agua (me da la impresión), representaban cada una de las estaciones del año.






Volví a la sección de las audiencias, principalmente por que el suelo era de fresco mármol, por lo que pude huir un rato del calor... y me encontré con estos amables guardias, que permitieron sonrientes la foto, pero luego me pidieron igual de sonrientes un tip ... obvio que se los di gustosa, una clase de diferentes formas de usar el turbante ....




Ya reunida con Dipa, salimos a dar una vuelta para ver el Palacio de los Vientos de frente... mi conductor insistía en que no era buen lugar para bajar a sacar fotos, porque era peligroso, así que paró para que yo con medio cuerpo fuera sacara la mejor que pudiera obtener...




Pasamos por el cine Raj Mandir, a ver que estaban dando en cartelera, exhibiéndose Ra One , del taquillero Shahrukh Khan y Kareena Kapoor ... la verdad había visto el trailer todos los días en MTV (lo único que podía ver en TV), y no me había tincado mucho, además había una fila kilométrica para la función de las 15:00 horas, así que decidimos pasar.

Como nos falló el panorama invité a Dipa al almorzar al lugar donde él eligiera: decidió ir a Little Italy, sucursal del lugar donde había yo cenado en Pushkar, pero con todo el estilo de Jaipur.

Compartimos la pizza que él eligió de paneer, con esparrágos y champignones y bebida, y aprovechamos de conversar de su familia y de cuanto extrañaba Punjab, de donde el viene, alentándome a visitarla en un futuro ... pero no quiso comer postre ....

Terminamos de almorzar y me arranqué a la gran tienda de Anhoki que hay en el piso de abajo del restaurante... como ya había conocido sus creaciones en Udaipur, acá solo me dediqué a comprar una infinidad de pañuelos, desde 150 rupias, y una blusa de seda preciosa, no muy barata (2800 rupias) pero original y de una confección excelente. Había además ropa de cama, cuadernos, mantelería y cortinas, joyas de madera para volverse loco... y un café orgánico para los hombres que tienen que hacer tiempo ...

Saliendo de ahí y como aún me quedaba tiempo libre, decidí volver al Centro Ayurveda Kerala  por otro tratamiento, eligiendo esta vez el Pizhichil, que consiste en un procedimiento de 1 hora, en el que la terapeuta te masajea, virtiendo sobre ti además litros y litros de aceite tibio (correspondiente a tu constitución doshica).



Dividió mi cuerpo en cuatro, de acuerdo a las extremidades y me masajeó completa ... una experiencia de relax total de la cual me fui feliz y tranquila después de haber pagado mis 1500 rupias, con el cuerpo y la piel hidratada y brillante....


Una vez terminada esa gran experiencia volvimos con Dipa al centro a caminar,  y encontré una joya: Forest Essentials Luxurious Ayurveda, una tienda que olía riquísimo, y tenía toda clase de productos cosméticos basados en ayurveda.

Compré un set de exfoliación facial correspondiente al dosha Pitta - el mio-   aceite esencial de Indian Rose (como olvidar la Rosa de Nehru) y un aceite de ducha de bitter Orange e Indian Cinnamon, nada de baratos, pero de buena calidad.

Los tres hombres que atendían se desvivieron para mostrarme todos los productos, así que me hicieron una exfoliación  de manos con azúcar moreno,  hidratandome después con el serum de rosas, por lo que quede oliendo como una verdadera Marahaní.



Luego de tanto regalo para el cuerpo y el alma, volví al hotel a descansar y elaborar las experiencias del día.

Subi al roof top y justo se encontraba en pleno desarrollo un espectáculo de danzas típicas, así que ordené te, para mirar como la niñita giraba y giaraba sobre sí haciendo sonar los cascabeles, para luego bailar con una gracia envidiable con cada vez más vasijas sobre su cabeza, al ritmo de la percusión... una verdadera fiesta!



La cuenta para esa noche fue solo 60 rupias, por el te y el agua, pero toda la belleza que vi, y la calma que sentí no tiene precio, me dormí feliz ... y además tranquila, en paz y linda después de tanto tratamiento... regalos para el cuerpo, el alma y el corazón ....   :)